%
Testimonio de algunos lectores
El libro me ha gustado mucho porque te enseña que no todos somos iguales, cada uno es distinto a otro y aprende las cosas de distinta forma, pero lo más importante es aceptartse como cada uno es.
Asier, 8 años.
El cuento de Leo quiere ser feliz es fantástico, me ha gustado mucho porque ayuda a padres, a hijos, por igual y la sensibilidad que trasmite Raquel, expresándose desde el corazón me ha hecho quedar encantada.
Vas a ayudar con tu visión y tu gran corazón a muchos, además me he sentido niña mientras lo leía. Gracias y felicidades por tu superación personal.
Enriqueta Claver Mollinedo.
Autora de la trilogía Tu Divina Inspiración.
La historia de Leo, el león con inteligencia kinestésica, es maravillosa.
Aprendemos divirtiéndonos valores importantes para nuestro crecimiento. Me ha ayudado a mejorar la relación con mis hijos. Gracias Raquel por escribir este cuento, seguiremos la receta: AMAR, JUGAR, REÍR.
Sonia Bautista.
Empresaria.
Leo quiere ser feliz es un magnífico cuento para niños y no tan niños, los padres, en el cual te diviertes, cantas, sientes, observas y sobre todo aprendes que tanto padres e hijos, cada uno de nosotros somos seres extraordinarios capaces de consegiur todo aquello que nos propongamos.
Raquel con este cuento va más allá de crear diversión con las aventuras de Leo y sus amigos, nos enseña, a padres e hijos valores muy importantes de confianza… de la vida en general.
Sònia Guiu Triquell.
Autora de la trilogía La edad de tu corazón.
Estos cuentos son especiales, son para todos los públicos. A través de los cuentos, tu hijo se IDENTIFICARÁ con algún personaje con el que quizás comparta algún rasgo de personalidad, o algún problema y por qué no hasta de la forma de aprender.
Si es así, disfrutará viendo cómo el personaje triunfa y consigue ser feliz.
Una de los hechos que hace feliz al ser humano es APRENDER.
La gran parte de niños y adolescentes viven con unas ganas de aprender enormes, pero a veces los adultos tenemos que buscar la forma en la que aprende cada niño.
Sirve de poco hacerles estar quietos 50 minutos totalmente concentrados en sus sillas, si él o ella necesitan moverse, manipular o experimentar.
Uno de los ámbitos donde puede ser feliz el niño es la escuela, otro ámbito es el hogar y otro es la sociedad.
¿TU HIJO TIENE PROBLEMAS PARA APRENDER O PARA LEER?




